¿Cómo reacciona nuestro cuerpo a los cambios de presión?

 

Existen dos momentos fuertes de cambio de presión durante el vuelo, en el despegue y en el aterrizaje. Puede que durante el vuelo podamos sufrir dolores de dientes fuertes y difíciles de tratar o que incluso que aparezca algún dolor en algún diente que no nos ha molestado con anterioridad.

 

Todos los órganos de nuestro cuerpo transmiten presiones por igual del exterior al interior, con los cambios en el ambiente de presión. Sin embargo, los cambios de presión pueden causar problemas en las estructuras del cuerpo que están llenos de aire y que están alineados con paredes rígidas, como los espacios del oído medio y las cavidades nasales del cráneo.

 

Probablemente ha notado cómo los oídos “hacen pop” cuando se cambia rápidamente de altitud, en un avión o incluso un coche. Tragar, bostezar, al mover la mandíbula de un lado  y/o las ventanas nasales cerrados, mientras exhala con fuerza son las formas más comunes para igualar la presión. Efectivamente lo que estamos haciendo con estas maniobras es equilibrar la presión del aire en estas estructuras llenas de paredes rígidas – los espacios del oído medio detrás del tímpano y los senos.

 

Esos mismos principios se aplican a los dientes. Hay casos donde tenemos aire atrapado en los dientes y los cambios en la presión provocan que haya dolor, a veces muy fuerte. Dos razones por las que puede haber aire atrapado en los dientes son: infección dental y por causa de algún trabajos dental ya realizado.

 

Desde la clínica dental de Torrevieja, os dejamos estas dos consideraciones para que las tengan en cuenta de cara a planificar un viaje mediante vuelo de avión.

 

Infección dental: Cuando un diente empieza a tener caries, se va desintegrando lentamente . Esto a menudo hace que haya aire en el diente. Los “agujeros” para que el aire entre son microscópicos (por lo que es “atrapado”, para todos los efectos). Cuando vas en un avión, este aire atrapado no puede mantenerse al día con la presión de la cabina. De ahí que haya un dolor de muelas .

 

Trabajos dentales: El aire atrapado no puede mantenerse estable con los rápidos cambios en la presión de la cabina. Además, los empastes viejos pueden tener huecos o agujeros microscópicos que se desarrollan con el tiempo y dar lugar a la misma situación con el aire atrapado.

 

Remedios como masticar chicle o tragar saliva no va a aliviar cualquier presión en el interior del diente. Los analgésicos pueden aliviar el dolor, pero no funcionarán tan bien como se desea.

 

También es importante tener en cuenta que los dientes superiores están justo debajo de los senos maxilares. A veces, dolor en los senos puede parecer como un dolor de dientes, cuando en realidad no son sus dientes los que duelen. Si este es el caso, es posible que pueda ver la diferencia, ya que los remedios típicos de los senos paranasales (goma, tapones especiales, la deglución, etc.) pueden proporcionar algún alivio.

 

No es raro que las personas que tienen un dolor de muelas  como consecuencia de la infección en los dientes posteriores superiores  sientan  dolor en los senos maxilares o viceversa, para las personas que tienen una infección en los senos  pueden  sentir dolor en los dientes. Esto se denomina “dolor referido” a causa de los nervios comunes o compartidos.

 

Sin embargo, si está seguro de que se trata de un diente, consulte con Lucrecia Botella tan pronto como sea posible. Porque si sucede una vez, lo más probable es que vuelva a pasar. Si se trata de un diente que no ha tenido molestia con anterioridad, lo más probable es que necesite atención. Y si el diente en cuestión ya ha sido tratado, tal vez necesite ser revisado.

 

Cualquier defecto en una restauración o  en un diente  puede atrapar el aire, que en teoría puede desembocar en dolor de muelas,  causado por los cambios de presión que conduce a una contracción, esto se llama Barodontalgia (baro-presión, odonto-diente, algia-dolor o trastorno). De hecho, la primera señal de un diente dañado o fracturado puede ser una respuesta de dolor a cambio de presión.

 

Consejos durante el vuelo:

 

Si Lucrecia Botella lo aprueba, es posible que la toma de analgésicos, alivie el dolor. Tome los medicamentos 30 minutos antes de embarcar para que tengan tiempo suficiente para hacer efecto. Evite la ingesta de bebidas calientes y azucaradas.

 

Para los tratamientos post-cirugía, generalmente, es seguro volar a partir de un día del procedimiento (bajo el consentimiento del cirujano). Lleve gasas, porque podría tener alguna pequeña perdida de sangre. Si en cualquier momento de su viaje tiene fiebre o detecta signos de infección, como hinchazón, enrojecimiento y un sabor desagradable en la boca, no espere hasta que llegue a casa para buscar tratamiento. Busque una consulta dental en su ciudad destino.

 

Que disfrutes de un buen vuelo, y recuerda que la salud bucodental es fundamental para disfrutar de una felices vacaciones.