En numerosas ocasiones nos encontramos en la situación de que nuestros pacientes de Torrevieja nos dicen:

“Si yo me lavo enérgicamente los dientes 3 o 4 veces al día los dientes…”

 

Y resulta que hay restos de comida y/o placa entre la encía y los dientes.

 

En Lucrecia Botella os dejamos unas pequeñas recomendaciones esenciales para mejorar su correcta aplicación:

 

1º.- Cepillarse mínimo dos veces al día con una pasta dental con flúor durante dos minutos, a primera hora de la mañana y antes de ir a dormir.

Las cerdas deben ser suaves.

 

Aunque lo deseable es que tras cualquier ingesta de alimentos se proceda al cepillado de los dientes.

 

Sustituir el cepillo cada 3 o 4 meses.

 

2º.- La cantidad de pasta debe ser “poca”. Es decir, que no sobresalga de las cerdas.

No por tener más cantidad será más efectivo, sino por la técnica.

No hay que enjuagar el cepillo bajo el agua antes de aplicarle la pasta dental.

 

3º.- Inclinación de las cerdas del cepillo en unos 45º entre la encía y los dientes.

La presión no debe ser muy fuerte.

Recomendable agarrar el cepillo como si fuera un bolígrafo.

 

4º.- Sin desplazar el cepillo, hacer movimientos horizontales de vibración terminando verticalmente en forma de barrido para eliminar la placa bacteriana.

También se aplica en la cara anterior de los dientes.

 

En los dientes de arriba, el barrido del cepillado será hacia abajo.

Y en los dientes de abajo, el barrido del cepillado será hacia arriba.

 

Es contradictorio un movimiento horizontal que abarque más de 2 piezas, ya que no sacarían los restos de alimentos que se quedan obstruidos entre la encía y los dientes.

 

También si nos pasamos de energía, podríamos causarnos inflamación de la encía.

Ha de ser suave.

 

5º.- Cepillar las superficies masticatorias inclinando el cepillo en sentido vertical.

 

6º.- Limpieza de los incisivos en la cara interior con movimientos de barrido con el cepillo en posición vertical.

 

7º.- Cepillado de la lengua con el cepillo vertical de adentro hacia fuera para eliminar las bacterias que allí queden.

 

8º.- Pasarse el hilo dental entre los dientes agarrándolo entre los dedos con una distancia pequeña máxima de 4 cm.

Llegar hasta la encía y luego sacar por un extremo.

Si en hilo se “atascara” o no llegara hasta la encía, debemos acudir a clínica para que le revisaran esta situación, pues podría ser un indicio de caries u otro problema dental.

 

9º.- Terminar con enjuague de colutorio dental para que el líquido arrastrara los restos que el hilo dental haya arrancado y que nuestro aliento sea el deseado.

 

Para cualquier consulta y/o detalle, ruego que vengan a nuestras instalaciones de Torrevieja, en la clínica de Lucrecia Botella.

 

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